Tests de Atención en PDF: Recursos para imprimir y evaluar en niños y adultos

Pintura impresionista de hojas de ejercicios y lapices de colores, ilustracion de tests de atencion en PDF por edades

Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico

Buscar un test de atención PDF debería ser simple. El problema es que la mayoría de los recursos que aparecen en Google mezclan tests formales con fichas escolares, instrumentos clínicos con “pruebas de concentración” sin ningún respaldo, y no dicen cuál tiene sentido para cada edad ni cómo leer lo que arroja.

Esta página lo organiza distinto: primero por edad, después por tipo de atención, y siempre con el contexto suficiente para saber si lo que ves en los resultados vale algo o no. Más abajo encontrarás también una guía interactiva que te ayuda a encontrar el test correcto en menos de un minuto, sea que busques un test de atención y concentración para imprimir o una referencia clínica estandarizada.

TL;DR: Para niños menores de 6 años, la evaluación es observacional; los tests formales en papel no son confiables a esa edad. Para escolares de 6 a 12 años, las opciones más accesibles son el CARAS-R (desde 6 años), el Stroop infantil (desde 7) y el Test d2 (desde 8). Para adolescentes y adultos, el d2, el Trail Making Test y el Stroop son los instrumentos estándar, y casi todos se editan comercialmente: no hay una versión legal para descargar. Ningún test en papel permite diagnosticar TDAH por sí solo.


¿Qué tipos de atención miden estos tests?

La atención no es una sola capacidad. Eso explica que haya decenas de tests distintos: cada uno apunta a un componente diferente, y no todos miden lo mismo.

La atención selectiva es la capacidad de enfocarte en lo que importa e ignorar lo que distrae. Es lo que mide el Test d2 cuando pide tachar solo las “d” con dos tildes entre un mar de caracteres similares, y lo que mide el CARAS-R cuando hay que identificar la cara diferente entre tres estímulos. Cuando un niño se distrae con cualquier ruido del salón, la selectiva es la que falla.

La atención sostenida es mantener ese foco durante un período prolongado, en tareas monótonas o repetitivas. Los tests de tipo CPT evalúan principalmente esto. Cuando la queja es “empieza bien pero no termina nada”, el problema suele estar aquí.

La atención alternante es cambiar el foco de una tarea a otra con flexibilidad. El Trail Making Test Parte B la mide directamente: la persona alterna entre una secuencia de números y una de letras. Y la atención dividida implica procesar dos fuentes de información simultáneamente, algo que evalúa el PASAT en adultos.

Saber qué componente preocupa orienta qué test elegir y qué preguntas tiene sentido hacerse con los resultados.


Tests de atención PDF para preescolares (3 a 5 años)

Antes de hablar de tests, hay que decirlo sin rodeos: en niños menores de 5 o 6 años, los tests formales de atención en papel tienen muy poca validez clínica. No porque no existan, sino porque la atención a esa edad se está desarrollando con una variabilidad enorme entre un niño y otro. Un resultado bajo puede reflejar simplemente inmadurez normal, cansancio, poca familiaridad con la tarea, o que el niño no entendió qué tenía que hacer.

Lo que sí tiene sentido a esta edad es la observación estructurada. Las escalas conductuales para padres y educadores (como el Conners Early Childhood o el CBCL de Achenbach) son mucho más confiables que cualquier test de papel a los 4 o 5 años. El evaluador explora cómo juega el niño, cuánto tiempo mantiene la atención en una actividad de su interés, cómo responde a instrucciones simples y cómo maneja los distractores.

Las fichas de rastreo visual (seguir un camino, unir puntos, laberintos simples) pueden usarse como actividades de observación en contexto de juego, pero no para sacar conclusiones clínicas. Son recursos para el aula, no tests con puntaje válido.

Cuando una familia llega preocupada por la atención de un niño de 4 o 5 años, lo primero que exploro es el contexto. ¿En qué situaciones se concentra bien? Muchos niños que “no paran quietos” se absorben durante 30 minutos en un juego que les interesa. Eso ya dice mucho sobre si hay un problema real o estamos hablando de temperamento y etapa del desarrollo.


Tests de atención PDF para niños en edad escolar (6 a 12 años)

Desde los 6 años, la evaluación formal de la atención empieza a tener solidez clínica real. Hay varios instrumentos con normas para esta franja, pero todos se editan comercialmente: los PDF que circulan en repositorios y sitios de apuntes son copias no autorizadas, sin manual ni baremos.

Qué sí puedes imprimir de forma legal

Que los tests formales no se puedan descargar no deja a una familia con las manos vacías. Hay tres recursos gratuitos y legales que cubren justo lo que la guía de práctica de la Academia Americana de Pediatría pide para evaluar la atención: información de más de una fuente y de más de un contexto (Wolraich et al., 2019).

Hoja de registro para observar la atención en casa y en el aula
Tres páginas imprimibles, de elaboración propia: qué descartar antes de mirar la atención, ocho conductas observables agrupadas por tipo de atención, espacio para anotar dónde sí se concentra, la tabla de quién edita cada instrumento y qué llevar a la primera consulta. No reproduce ningún test ni entrega puntaje.

Descargar la hoja de registro imprimible en PDF

  • SDQ, Cuestionario de capacidades y dificultades: versiones en español para madres y padres, para docentes y de autoinforme desde los 11 años, de descarga gratuita para uso no comercial en papel. Incluye una subescala de hiperactividad e inatención. Es un cribado conductual, no una prueba de rendimiento atencional.
  • NICHQ Vanderbilt Assessment Scales: escalas para familia y docentes basadas en los criterios diagnósticos, distribuidas gratis por el National Institute for Children’s Health Quality junto a la Academia Americana de Pediatría. Solo en inglés.

CARAS-R: atención selectiva desde los 6 años, sin necesidad de leer

El Test de Percepción de Semejanzas y Diferencias (CARAS-R, Thurstone y Yela) presenta 60 series de tres caras esquemáticas: la tarea es identificar cuál es la cara diferente entre las tres, en 3 minutos cronometrados. Mide atención selectiva visual y la capacidad de discriminar estímulos similares.

Una ventaja clave del CARAS-R es que no requiere lectura ni lenguaje oral, lo que lo hace válido también para niños con dislexia u otras dificultades del aprendizaje. Tiene normas de 6 a 18 años. Lo publica TEA Ediciones.

Test de Stroop: control inhibitorio desde los 7 años

El Stroop presenta palabras de colores escritas en una tinta distinta al color que nombran (“ROJO” escrito en azul) y la tarea es decir el color de la tinta sin leer la palabra. El conflicto entre las dos informaciones mide el control inhibitorio y la atención selectiva: la capacidad de suprimir una respuesta automática para producir la correcta.

Hay versiones para niños desde los 7 años y versiones para adultos con normas separadas. El efecto Stroop, descrito en 1935, es de dominio público como fenómeno, pero eso no vale para las versiones estandarizadas: la de Golden se edita comercialmente (TEA Ediciones en España, PAR en Estados Unidos) y sus baremos vienen con el manual.

Test d2 de Atención: el más usado en español, desde los 8 años

El d2 de Brickenkamp es el test de atención más aplicado en la práctica clínica hispanohablante. Consiste en 14 filas de caracteres similares (letras “d” y “p” con distinto número de tildes) donde la persona debe marcar solo las “d” con exactamente dos tildes, en el menor tiempo posible. Mide atención selectiva y concentración, con índices de velocidad, exactitud y eficiencia global.

Se aplica en 8 a 10 minutos, individualmente o en grupo, y tiene normas para edades de 8 a 60 años. El kit completo es comercial (TEA Ediciones) y su uso está reservado a profesionales cualificados. No existe una versión de descarga libre: lo que circula en repositorios son extractos copiados sin autorización, sin las tablas de baremos que hacen interpretable el puntaje.

Trail Making Test: atención alternante en papel, desde los 8 años

El Trail Making Test (TMT) tiene dos partes. La Parte A pide unir círculos numerados del 1 al 25 en orden; la Parte B, alternar entre números (1, 2, 3…) y letras (A, B, C…) de forma creciente. La Parte A evalúa velocidad de procesamiento y rastreo visual; la Parte B, atención alternante y flexibilidad cognitiva.

Con el TMT conviene ser preciso. La versión original apareció en el Army Individual Test Battery de 1944, una obra del gobierno de Estados Unidos que está en dominio público; la edición posterior de Reitan y, sobre todo, las tablas normativas con las que se interpreta un tiempo de ejecución, no lo están. Tiene normas para niños desde los 8 años y para adultos hasta los 80, y son esas normas, no las hojas, lo que hay que conseguir de forma legítima.

ENI-2: la evaluación integral para niños hispanohablantes (5 a 16 años)

La Evaluación Neuropsicológica Infantil-2 (ENI-2, Matute et al.) es una batería completa para niños y adolescentes de 5 a 16 años, validada con muestras de México y Colombia. Incluye subtests específicos de atención y concentración, además de memoria, lenguaje y habilidades perceptuales. No es de acceso libre, pero es el instrumento de referencia cuando se busca una evaluación neuropsicológica comprensiva en esta franja de edad.


Tests de atención en PDF para adolescentes y adultos

Los mismos instrumentos que funcionan en niños mayores (d2, Stroop, TMT) tienen normas también para adolescentes y adultos. Hay algunos recursos adicionales especialmente útiles para esta franja.

El d2 es la primera opción para atención selectiva y concentración: 8 a 10 minutos, resultados inmediatos, normas hasta los 60 años. El TMT sigue siendo el estándar para atención alternante y velocidad de procesamiento, con la salvedad sobre su dominio público que se explica más arriba.

El SDMT (Symbol Digit Modalities Test) evalúa rastreo visual y velocidad de procesamiento junto con atención sostenida: la persona sustituye símbolos por dígitos usando una clave de referencia, en 90 segundos. Es muy sensible al deterioro cognitivo y se usa mucho en el seguimiento de esclerosis múltiple y traumatismo craneoencefálico.

El PASAT (Paced Auditory Serial Addition Test) evalúa la atención sostenida en su componente auditivo: se presentan números oralmente y la persona debe sumar cada número al anterior. Es cognitivamente exigente y puede generar ansiedad; está indicado en evaluación neuropsicológica formal, no como herramienta de screening inicial.


Encuentra el test de atención que necesitas según la edad

Antes de aplicar cualquier test, elige el instrumento correcto para la persona a evaluar. La guía interactiva a continuación organiza los tests más usados por grupo de edad y muestra qué mide cada uno, cuánto dura y cómo acceder a él.

Selector de tests de atención por edad

Elige el grupo de edad para ver los instrumentos más usados, qué miden y cómo acceder a ellos





Cómo aplicar un test de atención en papel: lo que no puede fallar

Conseguir el test es solo la mitad del trabajo. Aplicarlo bien es lo que hace que el resultado signifique algo.

Silencio y buena iluminación. Casi todos estos tests son sensibles a los distractores ambientales. Un resultado obtenido en una sala ruidosa no es comparable con las normas estandarizadas en condiciones controladas.

Persona descansada. El rendimiento atencional cae con el cansancio o el hambre. Nunca apliques un test justo después de una actividad muy demandante ni justo antes de una comida.

Cronómetro en mano. La mayoría de tests tienen un tiempo límite o miden la velocidad de ejecución. Sin cronómetro, el puntaje no tiene validez. Lee las instrucciones del manual antes de empezar, no durante la prueba.

Sin correcciones durante la aplicación. El propósito del test es ver cómo funciona la atención sin apoyo externo. Si observas errores, anótalos pero no intervengas.

Los resultados son orientativos, no diagnósticos. Esto es lo que la guía de práctica clínica de la American Academy of Pediatrics deja claro (Wolraich et al., Pediatrics, 2019): el diagnóstico del TDAH requiere información de múltiples fuentes, no un solo test en papel.


Cuándo los resultados del test indican que es momento de consultar

Hay señales que, más allá del número en el test, indican que conviene buscar una evaluación profesional.

Los datos más recientes muestran que los problemas atencionales son más frecuentes de lo que muchos padres suponen. Un metaánálisis paraguas con casi 3.3 millones de participantes encontró una prevalencia de TDAH del 8% en niños y adolescentes (Ayano et al., Journal of Affective Disorders, 2023). Un 5% adicional tiene dificultades atencionales significativas que no alcanzan el umbral diagnóstico completo (Sayal et al., The Lancet Psychiatry, 2018). Y en adultos, la prevalencia llega al 2.5% (Posner et al., The Lancet, 2020). Si hay un problema real, el niño o el adulto no está solo ni es el único.

Las señales que justifican derivación son las que define la guía de la American Academy of Pediatrics (Wolraich et al., Pediatrics, 2019): síntomas de inatención que aparecen en más de un contexto (en casa y en el colegio, no solo en uno), que persisten más de 6 meses y son desproporcionados para la edad; más deterioro real en el rendimiento escolar, las relaciones con pares y el funcionamiento cotidiano.

La buena noticia es que las intervenciones funcionan. La actividad física tiene potencial para mejorar la atención sostenida, y el mindfulness mostró efectos consistentes sobre la atención selectiva, según una revisión sistemática de 37 estudios sobre intervenciones atencionales en niños y adolescentes (Slattery et al., Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 2022). Un programa de intervención multimodal que combina activación cortical y entrenamiento atencional demostró efectividad en estudiantes de 5 a 19 años (Alvarez et al., Psicothema, 2007). Y cuando el entrenamiento cognitivo se combina con instrucciones metacognitivas, los beneficios cognitivos se amplifican (Pozuelos et al., Developmental Science, 2019).

Un patrón que veo seguido en consulta es que los padres esperan demasiado antes de pedir evaluación. Llegan cuando el niño ya tiene 9 o 10 años y acumula varios años de frustraciones escolares. La evaluación temprana no etiqueta: orienta. Y una orientación correcta a los 6 o 7 años puede cambiar muchas cosas.


Preguntas frecuentes sobre tests de atención PDF

¿Es lo mismo un test de atención que un test de TDAH?

No. Un test de atención mide el rendimiento cognitivo en un momento concreto: velocidad, exactitud, capacidad de ignorar distractores. El diagnóstico de TDAH requiere criterios clínicos del DSM-5, información de padres y profesores, historia evolutiva, y descartar otras causas. Ningún test en papel puede, por sí solo, diagnosticar TDAH.

¿Puede un test en PDF dar un diagnóstico?

No. Los tests de papel son herramientas de screening orientativo. El d2, el Stroop o el TMT aportan información valiosa sobre cómo funciona la atención en ese momento, pero el diagnóstico requiere que un profesional integre esos resultados con la historia clínica, el contexto y la información de múltiples fuentes.

¿Cuánto tiempo dura un test de atención?

Depende del instrumento. El CARAS-R dura 3 minutos, el Stroop menos de 5, el d2 entre 8 y 10, y el Trail Making Test completo entre 5 y 15 minutos. Una batería neuropsicológica completa puede extenderse varias horas, aunque siempre se divide en sesiones.

¿Los mismos tests sirven para niños y para adultos?

Muchos tests tienen versiones o normas separadas por edad. El d2 tiene normas desde los 8 años hasta los 60. El TMT y el Stroop tienen versiones infantiles y versiones adultas. Usar las normas equivocadas hace que el puntaje no tenga ninguna validez interpretativa, así que siempre hay que verificar para qué población se normalizó el test.

¿A partir de qué edad tiene sentido aplicar un test de atención formal?

La edad práctica de entrada para los tests de papel más usados es 6-7 años (CARAS-R, Stroop infantil) y 8 años (d2, TMT). Para menores de 6 años, la evaluación es principalmente observacional y conductual. Las fichas de rastreo visual pueden usarse desde los 3-4 años como observación educativa, no como test clínico.


Un test da información, un profesional da orientación

Si llegaste aquí buscando un test de atención PDF para entender mejor lo que pasa con la atención de alguien cercano (o la tuya propia), espero que esta guía te haya dado lo que necesitabas: qué instrumento tiene sentido según la edad, qué mide cada uno y cómo leer lo básico de los resultados.

Los tests están ahí: el d2, el TMT, el Stroop y el CARAS-R son instrumentos sólidos, y varios tienen materiales accesibles. Pero la interpretación de esos resultados en el contexto real de una persona concreta necesita el criterio de alguien entrenado para eso.

Si los resultados del test generan dudas, o si llevas tiempo observando que algo no está funcionando bien en la atención, ese es el momento de buscar una evaluación.

Escríbeme para una primera consulta de evaluación y en la primera sesión exploramos juntos qué está pasando y qué camino tiene más sentido.


Foto de Nicolás Alcayaga

Escrito por Nicolás Alcayaga — Psicólogo Clínico

Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) | Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud)

Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.

Quién soy completo

Referencias

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Ayano, G., Demelash, S., Gizachew, Y., Tsegay, L., & Alati, R. (2023). The global prevalence of attention deficit hyperactivity disorder in children and adolescents: An umbrella review of meta-analyses. Journal of Affective Disorders, 339, 860-866. https://doi.org/10.1016/j.jad.2023.07.071

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Slattery, E. J., O'Callaghan, E., Ryan, P., Fortune, D. G., & McAvinue, L. P. (2022). Popular interventions to enhance sustained attention in children and adolescents: A critical systematic review. Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 137, 104689. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2022.104633

Thurstone, L. L., & Yela, M. (2012). CARAS-R: Test de Percepción de Semejanzas y Diferencias (revisión). TEA Ediciones.

Wolraich, M. L., Hagan, J. F., Allan, C., et al. (2019). Clinical practice guideline for the diagnosis, evaluation, and treatment of attention-deficit/hyperactivity disorder in children and adolescents. Pediatrics, 144(4), e20192528. https://doi.org/10.1542/peds.2019-2528

Nicolás Alcayaga, psicólogo clínico

Nicolás Alcayaga

Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)

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