Por Nicolás Alcayaga, Psicólogo Clínico
Elegir bien qué escala usar puede marcar la diferencia entre una evaluación que orienta el tratamiento desde la primera sesión y una que se limita a documentar lo que ya sabemos. Para el trastorno de pánico, hay más de una opción disponible, y cada una responde a una pregunta clínica distinta: ¿esta persona cumple criterios? ¿Con qué intensidad está viviendo el cuadro? ¿Qué cogniciones específicas están sosteniendo el ciclo del pánico?
Esta guía reúne en un solo lugar las tres herramientas con más evidencia y más presencia en la literatura de habla hispana: la PDSS (Escala de Gravedad del Trastorno de Pánico), el CATP (Cuestionario Abreviado del Trastorno de Pánico) y el PADIS (Panic Disorder Screener). Para cada una encontrarás ficha técnica completa, instrucciones de puntuación, puntos de corte con interpretación clínica y dónde conseguirla. Una advertencia útil antes de seguir: de las tres, solo el CATP se descarga gratis y completo en castellano (PDF del artículo de validación, con el cuestionario en el Anexo I); la PDSS y el PADIS se publicaron en revistas de suscripción y más abajo explicamos cómo se accede a cada una.
Ninguna reemplaza la entrevista diagnóstica. Pero bien usadas, hacen que esa entrevista rinda mucho más.
TL;DR: La PDSS evalúa la gravedad del trastorno de pánico en 7 ítems (rango 0-28); su versión de autoinforme (PDSS-SR) es la herramienta de seguimiento sesión a sesión. El CATP mide cogniciones catastrofistas, autoeficacia y gravedad en 24 ítems, validado en castellano. El PADIS criba el trastorno en 5 ítems, con punto de corte de 4. Los tres son de uso libre en clínica e investigación, pero solo el CATP tiene su cuestionario completo en un PDF descargable sin pagar.
¿Qué escalas existen para evaluar el trastorno de pánico?
El trastorno de pánico afecta aproximadamente al 5.2% de la población a lo largo de la vida, con mayor frecuencia en mujeres (Szuhany & Simon, 2022). Sin tratamiento, el curso tiende a cronificarse: solo el 12% de los pacientes logra una remisión completa a los cinco años (Clark & Beck, 2010). Entre el 71% y el 97.8% de quienes padecen trastornos de ansiedad no son diagnosticados correctamente, y cerca del 41% no recibe ningún tratamiento (Szuhany & Simon, 2022).
La Organización Mundial de la Salud sitúa los trastornos de ansiedad como la categoría diagnóstica más prevalente a nivel global. Los instrumentos de evaluación, en ese contexto, no son un trámite burocrático: son lo que permite detectar, cuantificar y seguir de cerca la respuesta al tratamiento.
Para el trastorno de pánico, los instrumentos disponibles se organizan en tres funciones:
- Cribado diagnóstico: herramientas breves para identificar si el paciente probablemente cumple criterios (PADIS).
- Gravedad clínica: escalas que cuantifican la intensidad del cuadro y hacen seguimiento terapéutico (PDSS, PDSS-SR).
- Perfil cognitivo-conductual: cuestionarios que desagregan las cogniciones y conductas que mantienen el pánico, para orientar la intervención (CATP).
El estándar de oro diagnóstico sigue siendo el ADIS-IV o ADIS-5, combinado con un registro semanal de ataques de pánico (Tolin, 2024). Las escalas descritas a continuación son complementos esenciales, no sustitutos de la entrevista clínica.
PDSS: Escala de Gravedad del Trastorno de Pánico
La escala de gravedad del trastorno de pánico PDSS es una herramienta de 7 ítems, administrada por el clínico, que evalúa la gravedad global del cuadro en las últimas dos semanas. Con un rango de 0 a 28 y categorías de severidad bien definidas, es la medida de referencia para cuantificar la intensidad del trastorno antes de iniciar tratamiento.
Ficha técnica
| Campo | Datos |
|---|---|
| Nombre completo | Panic Disorder Severity Scale (PDSS) |
| Autores | Shear et al. (1997) |
| Número de ítems | 7 |
| Formato de respuesta | Likert 0-4 por ítem |
| Rango total | 0-28 |
| Administración | Heteroaplicada (clínico) |
| Versión española validada | Fusté et al. (2018) |
| Fiabilidad (versión española) | Alpha = .74; ICC > .90 |
Qué evalúa cada ítem
Los 7 ítems cubren dimensiones distintas del cuadro:
- Frecuencia de ataques de pánico completos e incompletos
- Angustia durante los ataques
- Angustia anticipatoria ante ataques esperados o síntomas somáticos leves
- Evitación o malestar en situaciones agorafóbicas
- Evitación de sensaciones interoceptivas
- Interferencia en el funcionamiento laboral
- Interferencia en el funcionamiento social y familiar
Esta estructura permite identificar qué dimensión del cuadro es más pronunciada. No es lo mismo un paciente con alta frecuencia de ataques pero poca evitación que uno con ataques esporádicos y un aislamiento severo: la PDSS diferencia ambos perfiles con claridad.
Interpretación de la puntuación
| Puntuación total | Categoría de gravedad |
|---|---|
| 0-9 | Baja |
| 10-18 | Moderada |
| 19-28 | Alta |
En la práctica, los pacientes que llegan con puntuaciones en rango moderado ya suelen presentar una evitación instalada que impacta la rutina cotidiana. Lo que la PDSS ítem a ítem permite ver es por dónde empieza a deteriorarse el funcionamiento; y no siempre es por la frecuencia de los ataques sino por la ansiedad anticipatoria o la restricción situacional.
Cómo obtenerla: la validación española de Fusté et al. (2018) se publicó en The Spanish Journal of Psychology, que es de suscripción: comprobado en agosto de 2026, Cambridge Core solo muestra el resumen y no hay copia legal gratuita en repositorios. Se consigue por biblioteca universitaria, por acceso institucional o escribiendo a los autores, que es la vía habitual y la que corresponde. No la reproducimos aquí. Si lo que necesitas es un cuestionario en castellano que puedas descargar hoy, ese es el CATP, más abajo.
PDSS-SR: La versión de autoinforme
La PDSS-SR mantiene los mismos 7 dominios de la PDSS clínica, con la diferencia de que la completa el propio paciente sin que el clínico la administre. Eso la convierte en la herramienta de elección para el monitoreo sesión a sesión durante el tratamiento (Tolin, 2024).
Ficha técnica
| Campo | Datos |
|---|---|
| Nombre completo | Panic Disorder Severity Scale-Self Report (PDSS-SR) |
| Administración | Autoaplicada (paciente) |
| Número de ítems | 7 (mismos dominios que la PDSS clínica) |
| Rango total | 0-28 |
| Fiabilidad test-retest | r = 0.81 |
| Media clínica al inicio del tratamiento | 10.5 |
| Media normativa | 0.4 |
Referencias clínicas para el seguimiento
Tolin (2024) define dos puntos concretos para usar la PDSS-SR como medida de cambio terapéutico:
- Cambio confiable: una reducción de 6 o más puntos respecto a la evaluación inicial supera el error de medición y puede interpretarse como mejora real.
- Recuperación clínica: una puntuación de 2 o menos indica que el paciente se encuentra dentro del rango normativo.
Tener esos dos umbrales permite hacer algo concreto en la sesión: mostrar al paciente en un gráfico dónde estaba, dónde está y cuánto falta para cruzar la línea de recuperación. Muchos equipos envían la PDSS-SR la tarde anterior a la sesión. Tres minutos de tiempo del paciente, sin costo para el clínico.
CATP: Cuestionario Abreviado del Trastorno de Pánico
El cuestionario abreviado del trastorno de pánico (CATP) es el instrumento en castellano diseñado específicamente para evaluar las tres dimensiones cognitivas y conductuales que la PDSS no cubre: qué tan catastrofistas son las interpretaciones del paciente sobre sus síntomas, cuánta autoeficacia tiene para manejar los ataques y cuál es su percepción de la gravedad del trastorno. Fue validado en España por Sánchez-Arribas, Chorot, Valiente y Sandín (2015), y su artículo de validación es de acceso abierto: el cuestionario entero, con sus instrucciones, está en el Anexo I.
Ficha técnica
| Campo | Datos |
|---|---|
| Nombre completo | Cuestionario Abreviado del Trastorno de Pánico (CATP) |
| Autores | Sánchez-Arribas, Chorot, Valiente y Sandín (2015) |
| Número de ítems | 24 |
| Subescalas | 3 (EICP, EAP, EGP) |
| Administración | Autoaplicada |
| Idioma | Castellano (validación original en español) |
| Acceso | Libre (uso clínico e investigación) |
Estructura de subescalas
EICP (Evaluación de Interpretaciones Catastrofistas del Pánico)
Esta subescala captura las creencias que alimentan el ciclo del pánico. Clark y Beck (2010) describen el ciclo con precisión: una sensación física (palpitaciones, mareo, disnea) activa esquemas de amenaza que generan una interpretación catastrófica, lo que intensifica los síntomas y escala el ataque. Las interpretaciones más frecuentes se organizan así:
| Sensación | Interpretación catastrófica típica |
|---|---|
| Palpitaciones / taquicardia | “Me está dando un ataque al corazón” |
| Mareo / sensación de irrealidad | “Me voy a desmayar / me estoy volviendo loco” |
| Dificultad para respirar | “Me voy a asfixiar” |
| Hormigueo / entumecimiento | “Estoy teniendo un derrame cerebral” |
| Náuseas | “Me voy a vomitar delante de todos” |
La EICP organiza esas interpretaciones en tres factores: consecuencias físicas, cognitivas y sociales. Esta desagregación es clínicamente útil porque el contenido de las cogniciones catastrofistas no es igual en todos los pacientes, y el foco de la reestructuración cognitiva debería responder a ese perfil específico.
EAP (Evaluación de Autoeficacia ante el Pánico)
Mide la confianza del paciente en su capacidad de afrontar los ataques sin recurrir a conductas de seguridad. La EAP es especialmente sensible al avance terapéutico: a medida que la exposición interoceptiva progresa, la puntuación en autoeficacia sube, y ese cambio puede rastrearse cuantitativamente sesión a sesión.
EGP (Evaluación de la Gravedad del Pánico)
Evalúa la percepción global del impacto del trastorno desde el punto de vista subjetivo del paciente. Complementa pero no reemplaza la PDSS: la EGP capta cómo el paciente vive el peso del cuadro, que no siempre coincide con la intensidad objetiva de los síntomas.
Cómo obtenerlo: el artículo de validación de Sánchez-Arribas et al. (2015) está en acceso abierto en la Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, editada por la AEPCP y alojada en la UNED, e incluye el cuestionario completo.
Descarga el CATP en PDF (fuente oficial)
Enlazamos el PDF del editor, no una copia nuestra: son las 16 páginas del artículo de validación, con los 24 ítems del CATP y sus instrucciones en el Anexo I (páginas 99 y 100). Es el único de los tres instrumentos de esta guía que puedes tener completo, en castellano y sin pagar.
PADIS: Panic Disorder Screener
El PADIS es una herramienta de cribado de 5 ítems, de acceso libre, desarrollada por Batterham, Mackinnon y Christensen para detectar trastorno de pánico en población general y atención primaria con el menor costo posible de administración.
Ficha técnica
| Campo | Datos |
|---|---|
| Nombre completo | Panic Disorder Screener (PADIS) |
| Autores | Batterham et al. (2015) |
| Número de ítems | 5 |
| Formato de respuesta | Ítem 1: 0-4; ítems 2-5: 0-3 |
| Rango total | 0-13 |
| Punto de corte | ≥ 4 |
| Sensibilidad | 77-84% |
| Especificidad | 77-84% |
| Administración | Autoaplicada o por entrevista |
| Idioma | Inglés (sin validación publicada en español) |
| Acceso | Libre (citar Batterham et al., 2015) |
Qué miden los 5 ítems
Los ítems del PADIS cubren los elementos centrales del diagnóstico según el DSM-5-TR (APA, 2022): la presencia de ataques de pánico inesperados, la angustia y preocupación que generan y los cambios conductuales secundarios. La formulación es directa, sin jerga técnica, lo que permite aplicarlo sin entrenamiento especializado.
Un puntaje de 4 o más indica que el paciente probablemente cumple criterios de trastorno de pánico y debería avanzar a una evaluación más completa. Con sensibilidad y especificidad entre el 77% y el 84%, el PADIS funciona como primera bandera de riesgo, no como diagnóstico.
Nota sobre validación: El PADIS no cuenta con validación publicada en español ni con baremos latinoamericanos. Los puntos de corte provienen de la muestra australiana original.
Cómo obtenerlo: los cinco ítems aparecen en el material suplementario de Batterham et al. (2015), en Psychiatry Research. Comprobado en agosto de 2026: la revista es de suscripción y no hay versión de acceso abierto depositada, así que el suplemento se consulta con acceso institucional. El instrumento se creó para usarse libremente en cribado poblacional, pero eso no lo convierte en un PDF que podamos repartir nosotros.
¿Qué escala usar y en qué momento?
Cada herramienta tiene un rol dentro del proceso evaluativo. Combinarlas con criterio es más eficiente que usarlas todas a la vez o no usar ninguna.
| Necesidad clínica | Herramienta | Tiempo aprox. |
|---|---|---|
| Cribado rápido en atención primaria o triaje | PADIS | 2-3 min. |
| Cuantificar gravedad antes de iniciar tratamiento | PDSS (clínica) | 5-10 min. |
| Monitoreo sesión a sesión durante TCC | PDSS-SR | 3-5 min. (paciente) |
| Perfil cognitivo para orientar la TCC | CATP | 10-15 min. |
| Batería pre-tratamiento completa | PDSS + CATP + ASI-3 + Panic Log | 30-40 min. |
Tolin (2024) recomienda que la batería pre-tratamiento incluya una medida de sensibilidad a la ansiedad (ASI-3), una medida de evitación cognitiva (ACQ) y el registro semanal de ataques, además de la PDSS. En contextos hispanohablantes, el CATP puede cumplir parte de esa función integrando en 24 ítems lo que el ACQ y el BSQ abordan por separado.
Una secuencia que simplifica la organización clínica: administrar el PADIS en el primer contacto, la PDSS y el CATP en la evaluación inicial presencial, y la PDSS-SR al inicio de cada sesión durante el tratamiento.
Otros instrumentos complementarios
El trastorno de pánico raramente llega solo. El 80% de los pacientes tienen otro diagnóstico psiquiátrico comórbido a lo largo de la vida (Bighelli et al., 2016). La tasa de comorbilidad con trastorno de ansiedad generalizada alcanza el 68%, y con depresión mayor el 24-88% (Bighelli et al., 2016; Guaiana et al., 2023). La batería de evaluación, por tanto, debe ir más allá del diagnóstico principal.
ASI-3 (Anxiety Sensitivity Index-3)
18 ítems, 3 factores: físico, cognitivo y social. La sensibilidad a la ansiedad, el “miedo al miedo”, es la principal vulnerabilidad cognitiva para el desarrollo del pánico (Clark & Beck, 2010). Media normativa: 19.1; media en trastorno de pánico: 36.4 (aproximadamente 2 desviaciones estándar por encima). Es la variable que más cambia con una exposición interoceptiva bien conducida.
BAI (Beck Anxiety Inventory)
21 ítems (0-3), rango 0-63. Un punto de corte de 8 identifica al 89% de los pacientes con trastorno de pánico (Tolin, 2024). Útil como medida amplia de síntomas cuando se sospecha comorbilidad ansiosa.
ACQ (Agoraphobic Cognitions Questionnaire)
15 ítems. Media clínica: 28; baja a 19 tras tratamiento exitoso. Evalúa las cogniciones de peligro en situaciones agorafóbicas.
BSQ (Body Sensations Questionnaire)
17 ítems. Media clínica: 46.3 vs. 28.4 en controles. Mide el miedo a las sensaciones corporales típicas del pánico.
MI (Mobility Inventory)
26 situaciones, escala 1-5, evaluadas en dos condiciones (solo / acompañado). Es la medida de referencia para la evitación agorafóbica situacional.
Registro semanal de pánico (Panic Log)
No es una escala, pero es el instrumento más informativo para la evaluación conductual. Capta en tiempo real si los ataques son esperados o inesperados, su intensidad máxima, su duración y la interpretación catastrófica que los acompañó. Sin este registro, los datos de escala pierden parte de su utilidad clínica (Tolin, 2024).
Preguntas frecuentes
¿Cuántos ítems tiene la PDSS?
La PDSS tiene 7 ítems, cada uno puntuado de 0 a 4, con un total posible de 0 a 28. Cada ítem cubre una dimensión distinta: frecuencia de ataques, angustia durante los ataques, ansiedad anticipatoria, evitación agorafóbica, evitación interoceptiva e interferencia funcional laboral y social. La estructura ítem a ítem permite identificar qué dimensión del cuadro es más pronunciada en cada paciente.
¿Cómo se interpreta la puntuación de la PDSS?
Los rangos de gravedad son: 0-9 (baja), 10-18 (moderada) y 19-28 (alta). En la versión de autoinforme (PDSS-SR), una reducción de 6 o más puntos respecto a la línea base indica cambio confiable por encima del error de medición; una puntuación de 2 o menos corresponde al criterio de recuperación clínica (Tolin, 2024).
¿Qué mide el CATP y en qué se diferencia de la PDSS?
El CATP mide tres dimensiones que la PDSS no cubre: las interpretaciones catastrofistas sobre los síntomas de pánico (EICP), la autoeficacia para afrontar los ataques (EAP) y la gravedad percibida del trastorno (EGP). La PDSS cuantifica la intensidad conductual y el impacto funcional; el CATP mapea el perfil cognitivo para diseñar la intervención de reestructuración cognitiva dentro de la TCC.
¿Cuál es la diferencia entre la PDSS clínica y la PDSS-SR?
La PDSS clínica la administra el terapeuta mediante una breve entrevista; la PDSS-SR la completa el propio paciente de forma autónoma, evaluando los mismos 7 dominios. La PDSS-SR tiene fiabilidad test-retest de r = 0.81 y está recomendada para el monitoreo sesión a sesión durante el tratamiento (Tolin, 2024).
¿Qué es el PADIS y para qué sirve?
El PADIS (Panic Disorder Screener) es una herramienta de cribado de 5 ítems para detectar trastorno de pánico en atención primaria y población general. Un puntaje de 4 o más indica que el paciente probablemente cumple criterios del trastorno. Sensibilidad y especificidad: 77-84%. Acceso libre citando a Batterham et al. (2015).
¿Cuándo es preferible usar cada escala?
El PADIS es el punto de entrada: cribado en 2-3 minutos. Si es positivo, la PDSS cuantifica la gravedad antes de iniciar tratamiento. El CATP mapea el perfil cognitivo para orientar la TCC. La PDSS-SR queda como medida de seguimiento sesión a sesión durante el proceso terapéutico.
¿Cómo se diagnostica el trastorno de pánico?
El diagnóstico requiere, según el DSM-5-TR (APA, 2022), al menos dos ataques de pánico inesperados más un mes de consecuencias: preocupación persistente por nuevos ataques o un cambio conductual significativo. El estándar de referencia diagnóstica es el ADIS-IV más un registro semanal de ataques. Se descartan causas orgánicas antes de cerrar el diagnóstico.
Cuándo buscar evaluación profesional
Si durante la lectura reconociste en tu propia experiencia o en la de alguien cercano los patrones que describen estas escalas, conviene recordar algo: el trastorno de pánico tiene muy buen pronóstico con tratamiento. La TCC logra respuesta en cerca del 78% de quienes completan el proceso terapéutico (Clark & Beck, 2010; Tolin, 2024). Un metaanálisis de 136 ensayos clínicos aleatorizados encontró que la TCC produce una mejora significativa respecto al tratamiento habitual, con un tamaño del efecto de -0.67 (Papola et al., 2022). La farmacoterapia con ISRS o IRSN tiene un número necesario a tratar (NNT) de 10 para remisión después de 2-6 meses (DeGeorge et al., 2022).
Buscar ayuda no es un signo de debilidad. Es el primer paso dentro de un proceso que, con el apoyo adecuado, funciona bien.
Si tienes dudas sobre la aplicación de estas escalas o quieres acompañamiento profesional, puedes agendar una consulta aquí.
Nicolás Alcayaga
Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud)
Su experiencia clínica incluye el tratamiento de adicciones y la atención de pacientes en el sistema público y privado de salud en Chile. En este blog revisa la evidencia científica disponible sobre cada tema; cada artículo es un trabajo en curso que se actualiza a medida que surge nueva evidencia.
Referencias
American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5a ed., texto revisado). American Psychiatric Publishing.
Batterham, P. J., Mackinnon, A. J., & Christensen, H. (2015). The Panic Disorder Screener (PADIS): Development of an accurate and brief population screening tool. Psychiatry Research, 228(1-2), 72-76. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2015.04.016
Beck, A. T., Rush, A. J., Shaw, B. F., & Emery, G. (2024). Cognitive therapy of depression (2a ed.). Guilford Press.
Bighelli, I., Trespidi, C., Castellazzi, M., Cipriani, A., Furukawa, T. A., Girlanda, F., Guaiana, G., Koesters, M., & Barbui, C. (2016). Antidepressants and benzodiazepines for panic disorder in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews. https://doi.org/10.1002/14651858.CD011567.pub2
Clark, D. A., & Beck, A. T. (2010). Cognitive therapy of anxiety disorders: Science and practice. Guilford Press.
DeGeorge, K. C., Grover, M., & Streeter, G. S. (2022). Generalized anxiety disorder and panic disorder in adults. American Family Physician, 106(2), 157-164.
Fusté, G., Gil, M. A., López-Sola, C., Rosado, S., Bonillo, A., Pailhez, G., Bulbena, A., Pérez, V., & Fullana, M. A. (2018). Psychometric properties of the Spanish version of the Panic Disorder Severity Scale. The Spanish Journal of Psychology, 21, e5. https://doi.org/10.1017/sjp.2018.6
Guaiana, G., Meader, N., Barbui, C., Koesters, M., Ireson, M., Saryiannidou, E., & Davies, S. J. (2023). Pharmacological treatments in panic disorder in adults: A network meta-analysis. Cochrane Database of Systematic Reviews.
Papola, D., Ostuzzi, G., Tedeschi, F., Gastaldon, C., Purgato, M., Del Giovane, C., Pompoli, A., Pauley, D., Karyotaki, E., Sijbrandij, M., Furukawa, T. A., Cuijpers, P., & Barbui, C. (2022). Comparative efficacy and acceptability of psychotherapies for panic disorder with or without agoraphobia: Systematic review and network meta-analysis. The British Journal of Psychiatry, 220(5), 266-275.
Sánchez-Arribas, C., Chorot, P., Valiente, R. M., & Sandín, B. (2015). Evaluación de factores cognitivos positivos y negativos relacionadas con el trastorno de pánico: Validación del CATP. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 20(2), 85-100. https://doi.org/10.5944/rppc.vol.20.num.2.2015.15164
Shear, M. K., Brown, T. A., Barlow, D. H., Money, R., Sholomskas, D. E., Woods, S. W., Gorman, J. M., & Papp, L. A. (1997). Multicenter collaborative panic disorder severity scale. American Journal of Psychiatry, 154(11), 1571-1575.
Szuhany, K. L., & Simon, N. M. (2022). Anxiety disorders: A review. JAMA, 328(24), 2431-2445. https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2799052
Tolin, D. F. (2024). Doing CBT: A comprehensive guide to working with behaviors, thoughts, and emotions (2a ed.). Guilford Press.
Nicolás Alcayaga
Psicólogo Clínico · Especializado en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Psicólogo inscrito en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (Superintendencia de Salud) · Quién soy →
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